Mayo 2015

El móvil

 

            Allí estaba mi viejo hogar familiar, una casa pequeña de tejado puntiagudo. Me recordaba frente a ella, en el pequeño jardín, jugando a la cuerda con alguna amiga que llegaba hasta allí, un sitio algo apartado del pueblo, en el camino de la montaña. Conchi, mi amiga del alma, cantando mientras yo saltaba la cuerda de un pie y de otro pie, cantando a mi vez, las dos a coro, nuestras voces resonando en las paredes de la casa y el silencio de cada tarde. Ahora miro la casa y podría no reconocerla de vieja y acabada que está, la pintura descascarillada, algunas humedades en las paredes, las puertas rechinantes. Está el vacío y la oscuridad que pude resolver al cabo de unos días, cuando volví a contratar la electricidad. Los años que se agolpan sobre mí, tan mayor como estoy ya, aún me muevo bien, apenas he cumplido los sesenta, nunca creí que volvería aquí para vivir como cuando era pequeña, quién me lo diría hace unos años. Entonces estaba bien casada, mi único hijo trabajando como ahora en Francia, un buen empleo, ganando mucho dinero y a la espera de casarse con su novia asturiana, ahora esperan mucho para casarse, yo también esperé para tenerlo, pasaba de los treinta, en aquella época no era acostumbrado, ahora sí.

Los cuentos del año

Todo blog, por muy personal e intimista que sea, necesita entradas de aire fresco para mantenerse saludable, personas diferentes que comenten y aporten contenido y diversidad. Además de los comentarios de los lectores, que son probablemente la vía más utilizada para conseguir diversidad en la blogosfera, Diludia disfruta de una sección específica para autores invitados: “el cuento del mes”.

Se trata de una sección especial porque, además, son literatura al 100%, ficción directa, que complementan de una forma estupenda el resto de artículos que suelo publicar semanalmente. Este mayo de 2015 se cierra el primer ciclo con “El móvil” de Carlos Maza Gómez que ha sido el cuento número doce, correspondiente al mes número doce: un año completo de cuentos desde que lancé la sección.

Diluditeca: "Casting exprés"

Luci no encuentra trabajo y a su novio Teo le han rechazado como profesor en un nuevo programa de baile de la televisión. Los problemas económicos y la monotonía del día a día empiezan a hacer mella en su relación.

Así resume la sinopsis oficial de “Casting exprés” lo que ocurre en los primeros segundos de esta obra de teatro. Después, no tarda en aparecer la palabra “pistolas”.

El teatro es para ser visto, desde luego. Pero eso no quita que también sea un placer leerlo. He tenido la suerte de asistir a varias representaciones de la compañía TPC teatro, probablemente a todos sus montajes, y los he disfrutado siempre por partida doble. Primero, porque son un grupo lleno de energía que realiza grandes trabajos en escena. Y segundo, porque es una gozada ver a Alberto y José Luis actuar, mis amigos del barrio, de tantos años, con una trayectoria larguísima en esto de realizar sus propios montajes. ¿Cuánto tiempo hace que empezaron a rodar sus primeros cortometrajes? Ni me acuerdo. Lo hacían todo: guión, grabación, dirección, actuación, sonido, efectos especiales y post producción... Hasta grabarlos en DVD o publicarlos en Internet. Alguna vez les he echado una mano, sobre todo cuando era una afición aún no profesionalizada.

El Último Refugio en Twine

 

¿Habéis probado ya Twine? Yo sí. ¿Para qué vale? Aunque aún no lo he investigado en profundidad, diría que para escribir hiperficción explorativa con texto y elementos multimedia. Por decirlo de otra manera, hiperficción explorativa es ficción al estilo de “Elige tu propia aventura”, y los elementos multimedia son esos a los que ya estamos tan acostumbrados en Internet de imagen, sonido y vídeo. En definitiva, Twine es una herramienta estupenda para crear historias, que entiende perfectamente lo que es la ficción en la era de Internet.

Desde que volví de la Feria del Libro de Londres tenía ganas de probarlo. Una buena manera de ver qué es Twine capaz de hacer es probando y viendo algunos resultados. He creado una prueba que podéis ver directamente desde un ordenador conectado a Internet a través de este enlace: http://diludia.com/twineries/el_ultimo_refugio.html

Aunque Twine es una herramienta sencillísima, tengo que reconocer que he invertido varias horas en crear ese ejemplo, pero hay que tener en cuenta varios factores. La primera vez que se utiliza algo, se tarda, porque hay que aprender. El primer texto de Word tarda en completarse, porque podemos pasar minutos y minutos navegando por las opciones de los menús hasta encontrar lo que queremos. Igualmente en Twine uno puede gastar más o menos tiempo aprendiendo a utilizarlo mientras crea una historia. Yo me he empeñado en utilizar imágenes y en introducir sonidos, y eso lleva un ratito. Además, no sólo he creado la historia en mi ordenador, sino que la he subido para que esté disponible en Internet para cualquier persona del mundo, y eso añade unos minutos más a la puesta en marcha.

Ficción paramétrica

Vale, reconozco que “ficción paramétrica” es un título tremendamente friki. Algunos estaréis encantados y deseosos de leer de qué va, y otros a punto de abandonar esta página y navegar a otro sitio. ¡Esperad! El concepto es muy interesante y prometo ser ameno.

Empecemos con una explicación simple de qué es la ficción paramétrica. Muy directo: la ficción en la que uno o varios de sus elementos o de sus características, en vez de fijos, son variables o configurables. Mejor con un ejemplo. Imaginad que el cuento de Caperucita Roja pudiera ser Caperucita Verde. Imaginad que el cuento de Caperucita permitiera elegir el color favorito del niño que lo va a leer. Para tu hijo puede ser “Caperucita Amarilla” y para uno de tus sobrinos “Caperucita Azul”. Y, ¿acaso necesitaríamos 12 versiones del mismo cuento para cubrir toda la gama de una caja de Plastidecor? Por supuesto que no, simplemente debemos escribir un cuento donde el color de Caperucita sea un parámetro que podamos elegir. De la misma manera, podríamos generar por ejemplo el cuento de “El flautista de Alcorcón” si utilizamos en lugar de la ciudad de Hamelín un parámetro para indicar la ciudad que queramos.