Septiembre 2015

Seas mar

 

Cuando las nubes grises pueblan el cielo, y la lluvia hace su agosto en abril. Cuando la primavera y el invierno se confunden, se deshacen, y sientes que marzo se marcha de aquí. Cuando el frío ocupa el cuerpo marchito que dejó atrás, y el dolor ahonda, vive en ti. Entonces es cuando los versos más amargos flotan en papel, y cuando la tinta los hace florecer.

Rómpete en mil pedazos, nunca es suficiente. Nunca lo fue.

Deshazte como la espuma del mar. Una y mil veces tírate contra las rocas más afiladas en plena tempestad. Deshazte al chocar, como las olas, baila en el viento, sé aroma salino, marítimo.

Forma parte del paisaje, de la arena de la costa. Esa cala segura donde poder refugiarte cuando ya no quede nada y tu barco esté a punto de hundirse. Cuando el cielo clame venganza destrozará cuanto pille a su paso.

Ah, cuando la primavera dé paso a mejores tiempos. Cuando florezcas... Quizás seas océano en calma, atardecer de colores brillantes. Melancolía en forma de reflejos, la escama de los peces moviéndose allá a lo lejos, la vida en todo su esplendor en ti navegando, en tu interior.

Pero el invierno habita en ti, en forma de monzón dormido, deseando arrasar a su paso todo cuanto siga en pie y respire.

Susurra en silencio, medio dormida, la tormenta. Esto es solo un breve descanso, pero aún así el mar se agita. Está inquieto. Es un manojo de nervios. Y respira, respira fuerte.

Tal vez pronto salga, y clame tan alto que azote con su cola de sirena. Todos huirán, se alejarán, y será tritón solitario que se hunde, que arrastra consigo.
Seas naufragio, seas recuerdo, seas olvido.

Nada, no seas nada. Rómpete de tal forma que no quede de ti ni una ligera sombra. Que ni el recuerdo pueda rehacerte, que nadie te imagine, que nadie te piense. Y en ese momento habrás muerto para siempre.

 

Wloggers

 ¿Cómo definiríamos a la nueva cantera de escritores de hoy en día? Actualmente se está formando la primera generación de escritores que mantienen su propio blog, una bitácora personal dedicada a la literatura en la que cuentan en primera persona su experiencia, hablan sobre qué y cómo leen, escriben o publican. Y es la primera vez en la historia que nos encontramos con narradores, novelistas, poetas, guionistas y dramaturgos que se nos presentan de esta forma, a través de un blog.

En mi caso, “Diludia” no ha sido mi primer blog sobre letras, pero sí el más serio y duradero. Trabajando en esta web he ido adquiriendo más conciencia de escritor y de blogger. He visitado decenas de páginas personales de escritores con los que me he sentido identificado y he desarrollado un sentimiento de pertenencia a lo que he entendido como una generación de escritores que mantienen bitácoras. Mi generación,  la que bien podríamos llamar primera generación wlogger (por lo de  writer-blog, que en inglés estos términos quedan más molones) o blogitores  por hacer algo más castellanizado. Sí, los nuevos literatos no sólo agrupan palabras para crear ficción o poesía, también escriben artículos en sus propios blogs personales. Súbitamente, los lectores y fans pueden conocer en rabioso presente a los autores y seguir sus evoluciones profesionales y personales. Para los que, como yo, nos hemos criado leyendo obras de autores muertos o inaccesibles, es toda una revolución.

Biblioteca dedicada

 

 

Hay muchas formas de ordenar una librería. Por grupos de libros del mismo tamaño, por temáticas, por autor, orden alfabético, etc. La librería de mi salón tiene varios espacios curiosos. Uno está ocupado por una enciclopedia universal de veinte volúmenes editada a principios de los ochenta, que me acompañó en decenas de trabajos durante el colegio y el instituto y que me traje de casa de mis padres. Una zona de libros para bebés en la parte más baja para que los pueda alcanzar mi hijo. Otra con los ejemplares de mi colección de “Elige tu propia aventura” de la que ya os he hablado y de la que tengo novedades que comentaré en próximas entradas. Una balda recoge la colección de “Los Cinco” de Enid Blyton que han entrado en casa a golpe de kiosco tras su última reedición de RBA. Y otras partes de la librería contienen grupos de libros heterogéneos. Hoy quiero hacer zoom sobre unos libros muy especiales que, hace unos días, decidí colocar juntos.

¿Qué tienen en común?