Febrero 2016

Diluditeca: "Cazador y presa"

Portada de "Cazador y presa", tomada del blog de Ana Katzen

Una pistola. Una pistola en una novela de fantasía. La vemos en la portada de “Cazador y presa” y, aunque aparece de forma discreta, acaparó inmediatamente mi atención, más incluso que la espada. Y unas gafas. La portada ya nos dice sin dejar lugar a dudas que no estamos ante una obra de fantasía al uso ni basada en un mundo medieval. Lo confieso: me encantan las espadas, las batallas con cargas de caballería, los castillos y todos esos elementos tan clásicos. Pero también me gusta la variedad y la busco tanto fuera de la fantasía, con lecturas de géneros muy diferentes, como dentro. “Cazador y presa” es una novela que precisamente enriquece la fantasía por su ambientación en un mundo con pistolas, girobuses, aeroplanos, ferrocarriles y otros artefactos propios de una primera mitad del siglo XX. Esta ambientación le confiere a “Cazador y presa” una textura especial, diferente, y muy adecuada para los que nos gusta salir de lo medieval de vez en cuando.

Ficción en la era del smartphone

Una tablet para Homer

La mayoría de nosotros llevamos un smartphone o teléfono inteligente en el bolsillo. Estamos tan habituados a ello que cuesta creer que, como tales, sólo existen desde 2007 o 2008. La tecnología avanza muy rápido y nuestra capacidad de adaptarnos a ella también. Pero las adaptaciones en ficción no son tan rápidas. Algunos casos excepcionales como los Simpsons muestran una evolución muy interesante: podemos ver cómo los personajes amarillos pasan de un televisor de rayos catódicos a una pantalla plana panorámica o cómo aparecen paulatinamente consolas, ordenadores portátiles, tabletas y smartphones (un artículo sobre esto puede leerse en este enlace). Pero novelas y cuentos son mucho más estáticos. Corremos el peligro de que historias escritas tan sólo hace diez años hayan quedado anticuadas porque los personajes no tenían smartphone. Estoy ahora mismo revisando algunos cuentos que escribí entre 2001 y 2005 y, aunque por lo general son absolutamente válidos, he encontrado algún pequeño signo de obsolescencia que me ha llamado la atención. Estoy preparando algunos de ellos para editarlos en un libro y me pregunto, ¿son vigentes? ¿puedo incluirlos como cuentos contemporáneos o tendré que presentarlos como textos de la década pasada?

Diluditeca: "La Cosmonave Perdida"

 

 Portada del libro tal cual me la muestra el lector de ePUB

Hoy traigo, por primera vez, ciencia ficción a la Diluditeca. “La Cosmonave Perdida”, de Miguel Ángel Alonso Pulido, cuenta con algunos de los principales ingredientes del género: naves espaciales, armas láser y no solo humanos. Se trata de una novela ágil, construida sobre un mundo de ficción que se intuye muy sólido pero del que no se da más información de la necesaria, y con una excelente gestión de la intriga. El resultado es un libro agradable de leer, adictivo y dos veces bueno, por lo breve.

La novela trata sobre la aparición de una inquietante cosmonave. El motor principal de la trama es precisamente la resolución del misterio y, sin embargo, lo que engancha al lector no es tanto el avance de la trama principal como la continua tensión a la que están sometidos los personajes en cada escena. Se trata de un texto casi cinematográfico, de aventuras y de acción constante que hace de “La Cosmonave Perdida” un libro muy entretenido de leer.