¿Qué ocurrió con la cibra y la cubra?

 

Si existen la cabra, la cebra y la cobra, ¿qué ocurrió con la cibra y la cubra?

No sabría decir cuánto tiempo hace que me ronda esta pregunta. Me la planteé simplemente porque me encantan los juegos de palabras y se me ocurrió así. Igual que cuestiones como "si llueve en carnaval, ¿caen chirigotas?" o "si los puntos suspensivos fueran cinco, ¿serían aprobativos?" o muchas otras que no me puede responder la Wikipedia ni las FAQ de ninguna web.

En general son preguntas que buscan el juego de palabras más que una contestación determinada. Pero precisamente jugar a responderlas a través de la ficción puede ser un buen ejercicio del que surjan ideas para cuentos.

La cibra y la cubra no llegaron al Arca de Noé, como sí lo hicieron la cabra, la cebra y la cobra, y por eso hoy en día no sabemos de su existencia. Otra opción es que fueron animales de laboratorio que se crearon en secreto, probablemente durante la II Guerra Mundial con fines militares, resultando en experimentos o bien fallidos o bien que han permanecido ocultos. También podrían ser especies animales que existieron hace muchos años, quizá dinosaurios que se extinguieron y cuyos restos todavía no han sido descubiertos por los paleontólogos. Mirando al futuro, podría ser que la cibra y la cubra sean animales que aparecerán dentro de varios siglos, pertenecientes a una fase evolutiva aún por venir de los que hoy en día sólo conocemos a sus antecesores. Incluso, por qué no, la cibra y la cubra podrían ser los primeros animales superiores extraterrestres que detectemos en alguno de los exoplanetas a los que apuntamos con nuestros telescopios.

Elijamos la opción que elijamos, sería ideal poderla relacionar de alguna manera con la cabra, la cebra y la cobra actuales.

Cualquier idea, especulación o posibilidad sobre la cibra y la cubra es bienvenida. Pensaréis que en Diludia no hacemos más que pediros ayuda para completar historias y cuentos, como estamos haciendo en las entradas de "Sopa de letras" o "Ideas para Lucía". En parte es cierto. Y eso que aún no he hablado de otras obras inconclusas como Guantilandia, la historia de un niño que se pone un guante mágico, empieza a estirarlo porque hace frío para que le tape más, y lo estira tanto tanto que se mete entero dentro del guante y aparece en Guantilandia, donde se ve obligado a recorrer sus cinco reinos (uno por dedo) para salir y volver al mundo real; o como El fabricante de sueños, otra idea literaria de finales de los noventa que aún no ha tomado forma.

En realidad, en esta ocasión tengo bastante enfocadas la cibra y la cubra para construir un cuento infantil y, más que ayuda, lo que propongo en este post es jugar juntos, poner en marcha la imaginación para plantear alternativas de todo tipo, un "brain storming" o "fiction storming" del que puede o no surgir la chispa que redondee el cuento y me anime a redactarlo.

De esto quería hablar, de la redondez de los cuentos. ¿Por qué unos surgen y en unas horas están escritos, mientras que otros cuentos permanecen abiertos y sin completar durante años? La literatura breve debe ser redonda, perfecta, debe ser una estructura en la que encajen todas las piezas perfectamente y no sobre ninguna. A veces las ideas literarias conciben la estructura en general, y entonces sólo hay que ahondar, perfilar las piezas, darle encanto y escribir. Otras veces, las ideas literarias que tenemos conciben sólo una pieza, o varias, pero no la estructura que hacen el necesario encaje. En este último caso, considero que se hace más complicado el proceso creativo. Podríamos quizá diferenciar entre cuentos analíticos o top-down, que van de lo general a los detalles, del todo a las partes, y cuentos sintéticos o bottom-up, que surgen de los detalles o piezas hasta alcanzar la idea global o el todo. Particularmente, como escritor, soy más rápido haciendo cuentos analíticos que sintéticos, pero no sabría decir qué método genera mejores obras.

Las historias que hayan de resultar de la cibra y la cubra, la sopa de letras, el cuento de la bombilla Lucía, Guantilandia o El fabricante de sueños, son todo obras bottom-up que aún no he conseguido sintetizar. Por eso, cuando pido ayuda, lo que busco es un catalizador literario, algo que me ayude a acelerar el proceso creativo. Así, el blog de Diludia puede transformarse en un verdadero laboratorio de ficciones.

 

Imágenes: (1) Fresco de la iglesia de San Maurizio de Milán, original de Aurelio Luini, sobre el Arca de Noé, donde podemos comprobar que no aparecen por ningún lado ni cibras ni cubras, tomada del Cuaderno de Ruta de Carlos Carreter, v1. (2) Catalizador de Catbree, que responde a la fórmula, C31H50F6IrNP2, como metáfora de un catalizador literario que ayude a escribir cuentos sintéticos; imagen de dominio público y obtenida de Wikipedia del autor Benjah-bmm27.

Comentarios

Imagen de Raki

Pues.... yo lo tengo claro... Te imaginas ballenas en el arca... o sardinillas, anemonas, placton..., pues es lo que ocurrio a todos los animales que no se subieron, son ahora los que pueblan los mares y los rios, son los que se quedaron a vivir en el diluvio. Algunos aun  desconocidos, porque de todos es sabido que hay especies en la profundidad de los ocenanos aun no descubiertas por el hombre. Eso si , tienen sus nombres reservados  y solo estan esperando a que alguien les descubra para mostrarse y contar su parte del cuento :)

Un besazo Joseto.

Imagen de Joseto Romero

Los que se quedaron a vivir en el diluvio. Me encanta. Seguro que hasta se lo pasaron bien esos 40 días con sus 40 noches, con tanto ajetreo.

Es interesante pensar que son especies tan comunes como la cabra, la cobra o la cebra, pero localizadas en ecosistemas poco accesibles y por eso aún no las hemos visto. ¡Esperemos que alguien pronto descubra la cubra y descibra la cibra!

Quizá necesitamos un barco de investigadores y aventureros que se atrevan a emprender esta búsqueda. El buque oceanográfico Argo del Momo, capaz de navegar en torno a un sum sum gomalásticum parece idóneo.

Un brainstorming alrededor del diluvio parece muy apropiado, ¿no?

La cuestión es, si la cubra y la cibra son animales marinos, ¿cómo les buscamos una relación con la cabra, la cebra y la cobra? Creo que lo más sencillo es asignarles un pasado común, una fábula en la que los cinco sean inseparables (como los trotamúsicos, pero en quinteto, o algo similar) hasta que pasa algo...

Muchas gracias, Raki, por ayudarme y darle unas vueltas a esto conmigo. ¡Seguimos explorando opciones!

 

Imagen de Elena

Joseto  haz un cuento para cada versión!! Seguro que las harás  muy originales. Yo me he quedado con las ganas de conocer todas las historias posibles. 

Imagen de Joseto Romero

Bueno, eso de un cuento para cada versión daría para un libro entero, "Fábulas de la cibra y la cubra" o algo de ese estilo, puede ser divertido. ¿Alguna versión o idea es especialmente atractiva? Por empezar por algún lado Wink

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