Propósitos literarios 2015

 

He disfrutado de un año 2014 muy interesante en cuanto a literatura.

He escrito algunos cuentos, poquitos, sólo cinco, pero aprecio de verdad cada vez que llego a un punto y final, es un trabajo hecho y aunque se trate de textos cortos es importante finalizar cosas. Además, tengo dos cuentos más a punto de terminar, uno probablemente incluso lo haga aún dentro de 2015: mi intención es presentarlo a un concurso y el plazo de envío de relatos finaliza el 1 de enero.

He empezado a escribir una novela. En realidad, llevo desde 2013 perfilando algunos elementos e imaginando personajes y tramas, pero no ha sido hasta después del verano de 2014 cuando me he convencido a mí mismo de que la estaba escribiendo, de que no se trataba de un mero escenario imaginario de cartón piedra sobre el que fantasear. Es algo que avanza serio.

En cuanto a lectura, he estado algo más flojo, alrededor de un libro cada dos meses. Aunque reducir la lectura sólo a libros es un error: he leído unos cuantos buenos cuentos de foreros en los “Foros de Fantasía Épica”, textos de amigos de dentro y fuera de Verbo Azul e incluso algunas historias en Wattpad, así que el balance no es en realidad tan malo.

He coordinado un concurso literario, “Se buscan protagonistas”, en el marco de las asociaciones Verbo Azul y Alcorcón Emprende a las que pertenezco. No es la primera vez que participo en la organización de un concurso, pero sí la primera vez que la coordino. La experiencia ha sido muy enriquecedora y tengo que decir que tanto los compañeros de las asociaciones como los patrocinadores y el jurado me han facilitado siempre la tarea: gracias a ellos.

También he promovido varias colaboraciones literarias, unas personales y otras más abiertas y públicas, como el especial de poesía que hicimos con poetas de Verbo Azul para el blog “A voz en cuento”.

Y, por supuesto, en 2014 he lanzado Diludia. La concepción inicial de Diludia es la de convertirse en un completo portal web sobre literatura. Me queda mucho que mejorar y avanzar. De momento he conseguido un blog estable, con nuevos artículos todas las semanas y cientos de lecturas para cada uno de ellos. Diludia llevaba unos cuantos meses como simple maqueta web sin contenido (en realidad, sólo con contenido de prueba) hasta que la lancé el 23 de abril de 2014. En la parte técnica, tengo que decir que estoy aprendiendo mucho. Diludia no es una web construida sobre un servicio predeterminado, sino una web que he desarrollado yo mismo, donde gestiono y controlo las “tripas”. Es verdad que me estoy apoyando en herramientas muy potentes como Drupal que facilitan muchísimo la vida, pero eso no me ha evitado tomar decisiones técnicas, elegir proveedores para dominio y alojamiento web, diseñar la web, cada sección y cada menú, implementar los requisitos de la LOPD y realizar los trámites oportunos, probarlo todo, corregir errores, e incluso enfrentarme a ataques de spam. En definitiva, toda una experiencia. En cuanto al contenido, la esencia de Diludia, estoy muy contento con los 38 posts escritos hasta ahora (incluyendo este) y especialmente agradecido a los autores que me han enviado un texto para la sección “cuento del mes”. Me apasiona hablar sobre literatura, y hacerlo en forma de artículo para el blog de Diludia me ayuda a reflexionar más las cosas y a estructurarlas.

El trabajo en Diludia me ha llevado a visitar cientos de webs. Tengo que decir que la actividad literaria tiene mucho de presencial, y es una parte importantísima: presentaciones de libros, recitales, tertulias, etc, juntan la cercanía de las personas con la magia del directo y eso es insustituible. Pero la navegación web es también parte imprescindible de la actividad literaria, y me ha ayudado a expandirme, a encontrar decenas de blogs personales de autores súper interesantes, a encontrar todo tipo de herramientas relacionadas con la escritura y, en definitiva, a tener una visión del binomio literatura+internet mucho más amplia.

Echando la vista atrás, me asombro de todo lo que ha dado de sí el año 2014, ¿de verdad he hecho tantas cosas?. Podría decir que para el 2015 sólo pido continuidad, pero tengo algunos planes concretos que plasmar a modo de propósitos para el nuevo año. Ahí voy:

52 artículos nuevos para el blog de Diludia. Sí, significa mantener la publicación de uno por semana. Un reto. Si en este preciso momento cogiera un papel y un bolígrafo y me propusiera hacer una lista de temas interesantes a tratar sobre literatura, seguro que encontraría unos cuantos, pero ni mucho menos 52. Diludia es algo vivo, encontrar de qué hablar cada semana es toda una aventura.

Mejoras en la web. Me gustaría realizar algunas mejoras en Diludia y añadir determinadas secciones, como por ejemplo una agenda de eventos. Además, tengo que reconocer que me gusta el "cacharreo", eso de diseño, administración y mantenimiento web.

Estudio metódico de escritura. Uno nunca deja de aprender cómo escribir. Y aunque la mejor manera es escribiedno mucho y todos los días, seguir un curso bien planificado es también recomendable. En realidad, he cursado ya algunos. Recientemente coleccioné "El placer de escribir", un curso por fascículos de unas 60 entregas. He consultado algunos de ellos puntualmente, siempre me ha resultado útil y muy bien explicado. En 2015, quiero seguir el curso completo de forma metódica y trabajando textos para cada lección.

Iniciación al haiku. La brevedad del haiku me fascina, me parece un formato tan moldeable y con tantas posibilidades que no paro de imaginarle aplicaciones. Este 2015 me he planteado aprender de haikus, tanto a nivel de información general como de lectura y escritura, para poder decir dentro de un año que ya soy un iniciado en este tipo de poesía japonesa

Borrador de la novela. Sí, ya que la he comenzado, quiero a lo largo de 2015 ser capaz de generar un primer borrador o manuscrito.

Aparte, tengo varios conceptos rondando por mis cuadernos de notas que quiero aterrizar antes de proponer nada relacionado, pero que iré contando en Diludia si cogen forma. Tengo pensado hacer algún experimento utilizando Bookcrossing o algunas prácticas de literatura colaborativa, por citar un par de ejemplos. Otras ideas creo que me quedarán grandes para el 2015, como por ejemplo participar en la siguiente edición del Nanowrimo. Lo que sí prometo es no aburrirme el año 2015. ¡Eso garantizado!

 

Imagen: Agenda chula y bolígrafo, herramientas perfectas para apuntar propósitos para el año nuevo... y para comprobar luego qué tal se van cumpliendo. Tomada de pixabay con licencia CC0 de dominio público.

Comentarios

Imagen de AlbertoGG

Buena idea coger agenda y boli y anotar los propósitos literarios para el nuevo año 2015. Este año a ver si consigo:

  1. Vender los libros de la obra de teatro "Casting exprés" cuando los editen.
  2. Escribir algún cuento para la sección "Cuento del mes" de Diludia.
  3. Escribir otra obra de teatro.
  4. Leer el borrador de la nueva novela de Joseto.

Creo que con esto y con el tiempo que tengo voy servido Tongue Out

Imagen de Joseto Romero

¡Claro que sí, Alberto!

Esperamos noticias de "Casting exprés", avísanos en cuanto se edite!

El cuento del mes, ya sabes, tienes las puertas abiertas. Ya que vas a coger un boli para apuntar propósitos en una agenda aprovecha la inercia y escribe algo Wink.

Te apunto entonces de lector voluntario del borrador. No te preocupes, será algo ligerito, sólo tengo pensado llenar 879.698.756 páginas.

¡Un abrazo!

Imagen de Ana Garrido

Pues eso, que ha sido un año provechoso. Yo también me apunto a lo de leer el borrador de tu novela, que ya iba siendo siglo de que te decidieras. Bueno, a eso y a cualquier lío literario que se te ocurra, ya sabes.

Besazo para los tres. 

Imagen de Joseto Romero

¡Gracias, Ana! Sí, ¿qué estaba haciendo sin ponerme ya en serio con una novela? Tocaba ya, desde luego Wink. ¡Líos literarios seguro que sacamos alguno!

Por cierto, acaba de caer el sexto cuento de 2014.

Un habrazo, ¡y feliz año nuevo!

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