Seas mar

 

Cuando las nubes grises pueblan el cielo, y la lluvia hace su agosto en abril. Cuando la primavera y el invierno se confunden, se deshacen, y sientes que marzo se marcha de aquí. Cuando el frío ocupa el cuerpo marchito que dejó atrás, y el dolor ahonda, vive en ti. Entonces es cuando los versos más amargos flotan en papel, y cuando la tinta los hace florecer.

Rómpete en mil pedazos, nunca es suficiente. Nunca lo fue.

Deshazte como la espuma del mar. Una y mil veces tírate contra las rocas más afiladas en plena tempestad. Deshazte al chocar, como las olas, baila en el viento, sé aroma salino, marítimo.

Forma parte del paisaje, de la arena de la costa. Esa cala segura donde poder refugiarte cuando ya no quede nada y tu barco esté a punto de hundirse. Cuando el cielo clame venganza destrozará cuanto pille a su paso.

Ah, cuando la primavera dé paso a mejores tiempos. Cuando florezcas... Quizás seas océano en calma, atardecer de colores brillantes. Melancolía en forma de reflejos, la escama de los peces moviéndose allá a lo lejos, la vida en todo su esplendor en ti navegando, en tu interior.

Pero el invierno habita en ti, en forma de monzón dormido, deseando arrasar a su paso todo cuanto siga en pie y respire.

Susurra en silencio, medio dormida, la tormenta. Esto es solo un breve descanso, pero aún así el mar se agita. Está inquieto. Es un manojo de nervios. Y respira, respira fuerte.

Tal vez pronto salga, y clame tan alto que azote con su cola de sirena. Todos huirán, se alejarán, y será tritón solitario que se hunde, que arrastra consigo.
Seas naufragio, seas recuerdo, seas olvido.

Nada, no seas nada. Rómpete de tal forma que no quede de ti ni una ligera sombra. Que ni el recuerdo pueda rehacerte, que nadie te imagine, que nadie te piense. Y en ese momento habrás muerto para siempre.

 

"Cuento del mes" correspondiente a septiembre de 2015 de la autora invitada Isabel Garrido (Isi LPP).
Te recomendamos visitar su blog literario en este enlace.

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