Wloggers

 ¿Cómo definiríamos a la nueva cantera de escritores de hoy en día? Actualmente se está formando la primera generación de escritores que mantienen su propio blog, una bitácora personal dedicada a la literatura en la que cuentan en primera persona su experiencia, hablan sobre qué y cómo leen, escriben o publican. Y es la primera vez en la historia que nos encontramos con narradores, novelistas, poetas, guionistas y dramaturgos que se nos presentan de esta forma, a través de un blog.

En mi caso, “Diludia” no ha sido mi primer blog sobre letras, pero sí el más serio y duradero. Trabajando en esta web he ido adquiriendo más conciencia de escritor y de blogger. He visitado decenas de páginas personales de escritores con los que me he sentido identificado y he desarrollado un sentimiento de pertenencia a lo que he entendido como una generación de escritores que mantienen bitácoras. Mi generación,  la que bien podríamos llamar primera generación wlogger (por lo de  writer-blog, que en inglés estos términos quedan más molones) o blogitores  por hacer algo más castellanizado. Sí, los nuevos literatos no sólo agrupan palabras para crear ficción o poesía, también escriben artículos en sus propios blogs personales. Súbitamente, los lectores y fans pueden conocer en rabioso presente a los autores y seguir sus evoluciones profesionales y personales. Para los que, como yo, nos hemos criado leyendo obras de autores muertos o inaccesibles, es toda una revolución.

Esta primera generación literaria del blog no se limita a un país determinado: habita en internet y es global, por mucho que podamos hacer zoom para segmentar por idiomas o países concretos. Aunque en unos lugares el fenómeno blog ha explotado antes que en otros, y aunque la penetración de Internet sea desigual en el mundo, creo que puede decirse que los blogs modernos nacieron y desarrollaron su primera fase entre 1994 y 2005: 1994 es el año de lanzamiento del que se considera el primer blog moderno (el de Justin Hall) y en 2005 empezó a celebrarse el día internacional del blog, iniciativa creada por Nir Ofir y que puede tomarse como un hito que demuestra la consolidación de los blogs en nuestra sociedad.

Por lo tanto, si queremos dar una fecha, los escritores de esta generación deben haber desarrollado actividad literaria en web de 1994 en adelante. Pero, ¿quiere decir eso que cualquier escritor consagrado que lance un blog pertenece a esta primera generación de wloggers?

En absoluto.

Lo que yo entiendo como mi generación de escritores somos aquellos que mantenemos blogs, y que además los hemos lanzado antes de haber alcanzado un amplio reconocimiento como escritores. Es decir, un escritor consagrado que inicia un blog sólo después de haber cosechado varios éxitos no es un verdadero wlogger. Sí, esto excluye autores maravillosos más o menos digitales, aquellos que tienen una web oficial pero no realmente personal, como Javier Marías o Stephen King, e incluso excluye a otros con webs y blogs realmente personales pero que los crearon cuando ya habían triunfado, como Antonio Muñoz Molina o Philip Pullman.

Pero, ¿por qué excluir de este grupo a tantos buenos escritores importantes que además están sabiendo trabajar la faceta digital? Simplemente porque el antes o el después de consagrarse como escritor cambia radicalmente las cosas, incluyendo el planteamiento del blog, la problemática y las necesidades del autor. Y, ojo, que con escritor consagrado me refiero a algo tan limitado como escritor profesional, alguien que se gana bien la vida exclusivamente con la literatura. No es lo mismo el blog de un escritor aficionado que quiere darse a conocer, contar su experiencia y llegar a publicar algún día un libro con repercusión y vivir de su pluma que el blog de un autor reconocido. Ambos serán tremendamente interesantes de leer, pero sólo me identifico con el primer grupo. Por supuesto, el tiempo cambia las cosas, un wlogger poco conocido puede súbitamente (o poco a poco) alcanzar un gran éxito, pero siempre será wlogger, seguiré sintiéndolo de mi generación porque compartimos un punto de inicio común.

Por otro lado, la primera generación blogitora pronto comenzará a descartar miembros por ser demasiado jóvenes: ellos serán la segunda generación. Creo que los nacidos a partir de ese año 2005, de consolidación del blog, esos que hoy día aún son niños, pronto formarán su propia generación literaria, plenamente nativa digital, y serán los llamados a revolucionar verdaderamente la literatura. Si pudiera elegir quizá preferiría haber nacido en la segunda generación de wloggers, quién sabe.

Pero aquí estoy. He redactado a mano primero, a golpe de máquina de escribir mecánica depués, luego  sobre un ordenador clónico y sin internet, y ahora tengo un portátil y un blog en la red.

¿Y qué cosas caracterizan a la primera generación wlogger? Además de la franja temporal (nacidos antes de 2005 y que hayan creado un blog sobre literatura antes de convertirse en escritores reconocidos), compartimos muchas cosas. Por ejemplo:

  • Sabemos lo que es Bookcrossing, Wattpad o Nanowrimo.
  • Cuando nos dicen libros pensamos en papel, pero también en digital. En realidad, si nos referimos a nuestros propios libros pensamos siempre en la versión e-book.
  • Cuando nos dicen “publicar”, pensamos más en plataformas como Amazon o Bubok que en las editoriales de toda la vida.
  • Conocemos varios procesadores de texto y programas para escribir como Word, LibreOffice, yWriter o Scrivener.
  • Publicar no es nuestro problema: ya lo hemos hecho en nuestro blog, en Wattpad, en foros, webs, en plataformas de autopublicación o a través de algún concurso literario. Nuestro problema es ganarnos la vida con la escritura.
  • Tenemos el concepto de “página” grabado a fuego, pero medimos la longitud de los textos más por número de palabras que de páginas y empezamos a romper las convenciones del mundo editorial tradicional.
  • Amamos y odiamos Internet: nos conecta, hace crecer nuestro blog y es nuestro canal de ventas más prometedor, pero nos distrae y araña tiempo de inmersión en la escritura de nuestras obras.

¿Y tú? ¿Eres un blogitor? ¿Te identificas con esta primera generación de wloggers? En ese caso, bienvenido, saluda y no te olvides de incluir un enlace a tu web.

 

Imágenes: (1) ¿qué mejor manera de hablar de nueva generación que con un bebé digital? Imagen de Talitha Souza tomada de Wikimedia Commons y (2) un teclado para crear ficciones o posts, imagen "Backlit keyboard" del autor Colin tomada de Wikimedia Commons. bajo licencia CC BY-SA 4.0

Comentarios

Imagen de Francisco Tapia

Hola Joseto,

Me siento completamente identificado con las características que citas en tu artículo. No somos nativos digitales, pero aportamos todo el valor de nuestro "antiguo mundo", donde las cosas no se hacían a golpe de ratón y los tiempos de espera eran infinitamente más largos. De aquellas limitaciones, aprendimos las virtudes de la paciencia y el gusto por las cosas bien hechas, valores que en la red 2.0 , pese a todas sus innegables ventajas (¡menos mal!) no son cultivadas por los nuevos usuarios. Vivimos en una época de prisas: prisa por publicar, prisa por ganar dinero con nuestros escritos, prisa por recibir "me gusta" y por ser reconocidos. Por desgracia, la cruda realidad se impone ante los amantes de lo inmediato, que no se dan cuenta de que esto es una carrera de fondo en la que el premio no está, ni mucho menos, asegurado.

Un saludo,

Francisco Tapia, desde "Con Pluma y Píxel"

Imagen de Joseto Romero

¡Gracias, Francisco!

Totalmente de acuerdo, la prisa nos rodea y por eso es tan agradable escaparse al pueblo o de vacaciones. La velocidad también se nota en la literatura, mi sensación es que las escenas de las novelas de hoy se suceden con más celeridad que en las clásicas. También en el cine, hay más cambios de planos en las películas actuales que en las de hace 30 ó 40 años.

Enhorabuena por tu blog http://www.conplumaypixel.com, te añado a mi lista personal de Wlogger a los que seguir Wink

¡Saludos!

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