X-Men, Metallica y el vals de Orion


Este fin de semana fui al cine a ver X Men: Apocalipsis. Uno siempre espera ver imágenes y bandas sonoras espectaculares en este tipo de películas. Pero esta fue incluso más allá y me sorprendió con una escena en la que atronaba The four horsemen de la banda americana Metallica. La canción no estaba en la película simplemente por temas mediáticos o comerciales, sino que cumplía una función en la ficción: reforzaba los mensajes evidentes de la película con menciones expresas a los cuatro jinetes del apocalipsis, la idea de matar a todo el mundo (típico de superhéroes, desde luego) y la ambientación ochentera -la canción es del álbum Kill'em All, de 1983-.

Casualidad o no, hacía tiempo que me rondaba hablar de Metallica en Diludia. No tanto de la banda en general o del binomio heavy-literatura (que también tiene su aquél), sino por algo muy concreto y particular.

Diludisfera: confesiones de un escritor

Portada de la web de Miguel Ángel Alonso Pulido, visitada hoy mismo

Miguel Ángel Alonso Pulido es escritor y blogger, es decir, un wlogger en toda regla. Hace unas semanas leí y reseñé su libro La cosmonave perdida, pero ya seguía a este autor desde hacía meses a través de su web.

La de Miguel Ángel es, probablemente, una de las webs de autor autopublicado más efectivas que conozco. Contiene información sobre su obra y su biografía literaria que deja muy claro qué obras ha publicado y dónde comprarlas. Además de estas secciones, que se agradece de verdad que sean tan claras, su web contiene un blog: “Confesiones de un escritor”. Y este blog tiene un valor especial. Miguel Ángel nos cuenta en él con todo detalle cómo está desarrollando su carrera de escritor. Su sinceridad hace que algunos artículos resulten ásperos. Si leemos a Miguel Ángel solo de pasada podemos llevarnos la impresión de que es un obsesionado con el control, la productividad, el número de palabras escritas y las cifras de ventas. Pero, en realidad, lo que tenemos delante es un autor al desnudo, sin edulcorar, muy consciente de su trabajo y que además nos ofrece así, gratis y de sopetón, información valiosísima de su experiencia como escritor autopublicado.

¡Diludia cumple dos años!

¡Hoy Diludia cumple dos años!

El 23 de abril de 2014 abrí Diludia al mundo y dos años y más de cien artículos después, aquí sigue.

Es curioso cómo he simplificado la idea inicial. Al principio, pensaba en Diluda como un portal web sobre literatura, sobre ficción, con una comunidad de unsuarios, foros y distintas secciones y funcionalidades. Hoy por hoy, ha adelgazado hasta una web de autor, de wlogger, y creo que estoy cada vez más encontrando el foco que realmente quiero.

Diludia no es un blog de reseñas de libros, aunque sí hay una sección, la Diluditeca, dedicada a ello.

Diludia no enseña metódicamente cómo escribir o cómo publicar, aunque comente de vez en cuando trucos o proponga técnicas.

Diludia no es una web dedicada a textos de ficción, propios o de invitados, aunque sí que haya lugar para la literatura a través de cuentos invitados de otros autores y algunos escritos propios.

Diludia no es una web de enlaces o recomendaciones de blogs u otros sitios, aunque la Diludisfera es una sección que trata precisamente eso.

Tampoco es como lo pensé hace dos años.

Diluditeca: "Mujeres"

 

En la presentación de Mujeres, muy bien acompañado

En la Diluditeca he comentado novelas y libros de todo tipo: recopilatorios de cuentos, teatro, infantil, ciencia ficción, fantasía, literatura medieval y hasta ficción interactiva. Hoy, por primera vez, traigo poesía.
Se trata de Mujeres, un libro de Juan José Alcolea publicado por la editorial Lastura en su colección Alcalima, especializada en poesía.

Aunque es la primera vez que traigo una obra en verso a la Diluditeca, no es la primera vez que traigo a su autor a Diludia. A finales de 2014 Juanjo me prestó un texto, “La princesa”, para la sección de “El cuento del mes”.

Mis juegos de ordenador

Amstrad CPC-464, imagen tomada de Wikipedia del autor Bill Bertram bajo licencia CC BY-SA 2.5

De niño programaba juegos de ordenador, escritos en el lenguaje BASIC de mi Amstrad CPC-464, una de las máquinas más populares de los 80 y 90. Hice juegos muy variados, incluyendo un simulador de tenis y otro de fútbol, pero también un matamarcianos clásico, uno en el que tu personaje luchaba contra la mafia armado con tan solo un cuchillo, otro de apuestas en carreras de caballos, de rescate tras un naufragio o de una misión en avión. Todo esto parece muy espectacular, pero la realidad no pasaba de mostrar unos efectos de sonido simples, unos gráficos que consistían en poco más que "letras" moviéndose por la pantalla (en realidad, caracteres redefinidos que permitían configurar ciertas formas, pero en un solo color y siempre en pantallas en modo texto, no dominaba el entorno gráfico) y una jugabilidad que dependía más de la imaginación del jugador que de las características reales del juego.

Cómo llegar a los 100 posts y seguir con ganas de más blog

Con motivo del cambio de 2015 a 2016, publiqué el típico post de balance del año anterior y propósitos literarios para el nuevo. En aquella entrada, confesaba que esta web de Diludia aún tenía varias mejoras por implementar, que me había enfocado en el contenido y no tanto en hacer una web más vistosa o funcional. Vale, reconozco que lo mío no es la estética ni el diseño, y lo tengo tan asumido que ni siquiera me planteé propósitos en ese sentido: para 2016 incluí sólo objetivos muy pegados a la escritura, lo principal y más importante de todo.

Diludisfera: www.anakatzen.com

Si un día viniera un dictador implacable que restringiera Internet y nos limitara a poder vistar nada más que diez blogs, el de Ana Katzen sería uno de los que elegiría. Incluso si sólo pudieran ser cinco, estos "monólogos y delirios de una escritora novel" seguirían en mi lista.

Imagen del blog de Ana Katzen capturada hoy mismo

Divergente, insurgente, leal y la escritura creativa

 

Tráiler de Leal

Ayer se estrenó en España la película Leal, basada en la exitosa serie de libros de la autora estadounidense Veronica Roth. Esta misma tarde iré al cine a ver la película, después de descubrir Divergente por televisión y de haber visto también en cine Insurgente. Tengo altas expectativas puestas en la tercera película de la saga, que espero que se cumplan y, aunque el universo de ficción de Veronica Roth no es el que más me ha cautivado (ya sabéis, me gustan más las espadas), puedo considerarme hasta cierto punto un fan.

Pero la entrada de hoy no pretende hablar de las películas. Tampoco del argumento de los libros o del mundo creado por la autora. Quiero hablar de la biografía de Veronica Roth, y de un asunto concreto muy particular.

Páginas