cuentos de hadas

Convertirse en araña

La Luna se cayó del cielo a la Tierra y se convirtió en una araña. En realidad, mi puño cerrado jugaba a ser la Luna, arriba en el cielo de mi brazo estirado. Iván, mi hijo de tres años, quiso que se cayera a la Tierra (la encimera de la mesa) y decidió que en ese momento se convertía en una araña. Iván sabe muy bien que la mano de papá encima de la mesa muchas veces cobra vida propia, utiliza los dedos a modo de patas locomotoras y se desplaza como una araña hasta alcanzar su cuerpecito y atacar inyectando una buena dosis… ¡de cosquillas! Claro, este tipo de arañas-mano no tienen veneno.

¿Cómo se traduce este juego en un cuento?

Los elementos iniciales son dos: la Luna (puño de papá en lo alto) y la araña (mano de papá en la encimera). Pero el niño de tres años nos ha dado también la clave del conflicto que mueve el cuento: la Luna se cae a la Tierra y se convierte en araña.

El caldo de cultivo ya está preparado y servido. Ahora el escritor debe lanzar unas cuantas cargas eléctricas de ficción para que el cuento cobre vida. En este contexto, lanzar cargas eléctricas equivale a lanzar preguntas y aplicar la lógica de los cuentos infantiles.

Arquetipos de mundos de ficción

 

 Imaginar es algo más o menos así

 

Te propongo un reto: vamos a imaginar mundos de ficción.

Primero, piensa en un mundo de fantasía medieval. Puedes coger un papel y anotar las características y elementos que se te ocurran: personajes, objetos, criaturas, acontecimientos, paisajes… lo que tú quieras. Dedícale unos minutos.

¿Qué has obtenido? Seguramente hayas apuntado cosas como magia o dragones o imaginado batallas épicas, armas legendarias, héroes o luchas entre el bien y el mal. Estoy convencido de que, si este ejercicio lo hacemos con cientos de personas, encontraremos muchas coincidencias en las respuestas porque compartimos un determinado corpus común de elementos relacionados con la fantasía medieval, fruto de nuestro propio conocimiento de la Historia que hemos aprendido desde el colegio, películas, libros y grandes referencias como las leyendas y adaptaciones del rey Arturo, El Señor de los Anillos, Canción de Hielo y Fuego u otras muchas. Podríamos decir que esta serie de factores comunes que crean la idea de fantasía medieval en la consciencia colectiva conforman un arquetipo.

Los arquetipos de mundos de ficción son muy útiles porque permiten que un lector entre en contexto con apenas unas frases. Si digo lo siguiente: