DeLorean

Portales conectados al mundo cotidiano

Los portales son ampliamente utilizados en fantasía y ciencia ficción. Permiten los viajes entre distintos lugares, tiempos, mundos o dimensiones. Suelen basar su funcionamiento en elementos científicos y tecnológicos, como los agujeros de gusano, o en distintas formas de magia, como los trasladores de Harry Potter. Algunos de estos portales son muy célebres, como el DeLorean de la saga de películas “Regreso al Futuro”.

Para mí, hay sin duda dos portales de ficción que me evocan los mejores recuerdos, uno científico y otro de fantasía.

El primero se trata nada más y nada menos que del Hipoláser. Según palabras del profesor Karl Zinka, su inventor, se trata de “un dispositivo capaz de concentrar fotones o cuantos de luz en un punto geométrico” y que podría “abrir un agujero en la piel que nos separa de otro universo” y penetrar en el Hiperespacio. Esta genialidad aparece en “Odisea en el Hiperespacio” de Edward Packard, el número 22 de la colección “Elige tu propia aventura” en su edición española. Es un libro tremendamente acertado. En primer lugar, la hiperficción explorativa sienta como un guante a la temática científica y de investigación. Elegir un camino u otro de alguna manera está relacionado con hacer ciertos descubrimientos, hallar respuestas a las preguntas más complejas que se plantean los físicos. Además, “Odisea en el Hiperespacio” tiene elementos muy originales, como la existencia de un libro dentro del propio libro o la posibilidad de encontrarte con el autor, el mismísimo Edward Packard.