lectura

Navidades para leer

 

Hace unos años, quedé con un antiguo compañero de trabajo a tomar un café. Había sido mi jefe en temas de consultoría. Aprendí mucho gracias a él durante el tiempo que compartimos oficina y llevamos bien el estrés y la tensión de las fechas de entrega. Pero aquél día, en la cafetería, todo era relax, hacía tiempo que habíamos tomado caminos profesionales diferentes y nos veíamos con cordialidad y aprecio, con verdadero interés por conocer lo que hacía el otro, buenos deseos y quién sabe si con alguna posibildiad de colaborar en una nueva ocasión. Pero lo que quiero destacar de aquella conversación no es nada relacionado con el trabajo, sino con su complementario, el tiempo libre de ocio. Él continuaba muy ocupado y me comentó algo así como "¿sabes lo que echo de verdad de menos?", yo dije "no" con curiosidad y él concluyó con un "sentarme tranquilamente a leer un libro".

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