universo de ficción

Arquetipos de mundos de ficción

 

 Imaginar es algo más o menos así

 

Te propongo un reto: vamos a imaginar mundos de ficción.

Primero, piensa en un mundo de fantasía medieval. Puedes coger un papel y anotar las características y elementos que se te ocurran: personajes, objetos, criaturas, acontecimientos, paisajes… lo que tú quieras. Dedícale unos minutos.

¿Qué has obtenido? Seguramente hayas apuntado cosas como magia o dragones o imaginado batallas épicas, armas legendarias, héroes o luchas entre el bien y el mal. Estoy convencido de que, si este ejercicio lo hacemos con cientos de personas, encontraremos muchas coincidencias en las respuestas porque compartimos un determinado corpus común de elementos relacionados con la fantasía medieval, fruto de nuestro propio conocimiento de la Historia que hemos aprendido desde el colegio, películas, libros y grandes referencias como las leyendas y adaptaciones del rey Arturo, El Señor de los Anillos, Canción de Hielo y Fuego u otras muchas. Podríamos decir que esta serie de factores comunes que crean la idea de fantasía medieval en la consciencia colectiva conforman un arquetipo.

Los arquetipos de mundos de ficción son muy útiles porque permiten que un lector entre en contexto con apenas unas frases. Si digo lo siguiente:

Diluditeca: "Cazador y presa"

Portada de "Cazador y presa", tomada del blog de Ana Katzen

Una pistola. Una pistola en una novela de fantasía. La vemos en la portada de “Cazador y presa” y, aunque aparece de forma discreta, acaparó inmediatamente mi atención, más incluso que la espada. Y unas gafas. La portada ya nos dice sin dejar lugar a dudas que no estamos ante una obra de fantasía al uso ni basada en un mundo medieval. Lo confieso: me encantan las espadas, las batallas con cargas de caballería, los castillos y todos esos elementos tan clásicos. Pero también me gusta la variedad y la busco tanto fuera de la fantasía, con lecturas de géneros muy diferentes, como dentro. “Cazador y presa” es una novela que precisamente enriquece la fantasía por su ambientación en un mundo con pistolas, girobuses, aeroplanos, ferrocarriles y otros artefactos propios de una primera mitad del siglo XX. Esta ambientación le confiere a “Cazador y presa” una textura especial, diferente, y muy adecuada para los que nos gusta salir de lo medieval de vez en cuando.

Historias inconclusas en la feria del libro de Londres

Esta semana el trabajo me ha llevado a la Feria del Libro de Londres. Eso incluye algunas cosas tediosas como pasar horas en aeropuertos, avión, metro con su “mind the gap”, o tirando de una maleta con ruedas. Pero el viaje también incluía cosas buenas, como un espléndido tiempo soleado en la capital inglesa o compartir café y reuniones con socios agradables en un ámbito de sumar tecnología y libros, que para eso habíamos ido a la feria.

Este tipo de viajes a veces dejan unas horas de total libertad, y en esta ocasión me encontré con un par de horas libres de compromisos y reuniones que pude utilizar a mi antojo en la feria. Elegí asistir a una ponencia con un título muy sugerente que podríamos traducir como “historias inconclusas: narrativa interactiva y texto en juegos”. Atractivo, ¿verdad? Lo sorprendente es que la feria de Londres estaba plagada de ponencias del mismo estilo. Esta me atrapó y allí me vi sentado, escuchando a personas totalmente desconocidas para mí pero tan interesantes como el encargado de adaptar los libros de J.K. Rowling a un videojuego.

Hubo tres conceptos geniales que aprendí en este seminario: la interactividad como el elemento diferencial entre la escritura para videojuegos y la escritura tradicional, las grandes oportunidades que tenemos hoy en día de crear juegos interactivos basados en texto y la diferenciación entre las facetas de creador de ficción y redacción que los escritores suelen aunar.

Microrrelatos: ventanas a otros mundos

Un microrrelato es, ante todo, ficción. Los microrrelatos no son aforismos, ni greguerías, frescores, refranes, chistes o juegos de palabras sin más. Su ADN es la ficción, su sangre es la misma que corre por un cuento, un relato, una novela o una saga compuesta por decenas de volúmenes. La característica de ser ficción es esencial en este género, más necesaria aún que el propio hecho de ser breve. Para que el microrrelato exista realmente debe haber una historia, una trama, algo que contar. Lo maravilloso es que, en el microrrelato, esta historia que contar la construye principalmente el lector y cada uno puede imaginar su propia versión diferente de todas las demás; incluso un mismo lector puede, por qué no, fabricar varias historias a partir de un microrrelato.

En realidad, esto también ocurre con las novelas más largas. Nunca se cuenta todo, ni siquiera en un texto con un narrador omnisciente incrustado de raíz puede contarse todo, siempre quedan huecos, lugares vacíos que, consciente o inconscientemente, completa el lector a su manera. Por eso la literatura es líquida, se adapta al recipiente que la contiene, se adapta a la imaginación de cada lector.

Un microrrelato plantea, en lugar de una línea argumental, algo más parecido a un punto argumental, y por un punto pueden pasar infinitas líneas. Por eso, a la hora de leerlos, es buena idea tomarse su tiempo, imaginar qué ha sucedido antes y qué puede ocurrir después, completar tranquilamente nuestra propia versión de la historia que nos muestra, de la película a partir de un solo fotograma.

La doble intriga de lo fantástico

¿Por qué la fantasía y la ciencia ficción genera fans tan entusiastas y acérrimos? He llegado al convencimiento de que se debe a algo tan sencillo y tan rotundo como que lo fantástico es más interesante. El doble de interesante que cualquier otro género.

Me gusta observar y analizar cualquier cosa relacionada con la literatura, y aunque desde una posición individual no pueda tener una visión completa ni objetiva, creo que no me equivoco si afirmo que la fantasía y la ciencia ficción mueven más fans que otros géneros, y que éstos son mucho más entregados. Una vez que he interiorizado este hecho como cierto, me he preguntado por qué ocurre, y mi respuesta es que verdaderamente lo fantástico es más interesante. Es una opinión quizá muy rotunda, por eso creo que merece elaborar esta idea en un post, y exponerla así a debate para contrastarla.